Artículos de Opinión

Dejar o no que te pongan la mordaza… Donde está el límite?

Exponer tus opiniones con sinceridad y claridad tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Hasta donde yo sé todas las opiniones son válidas. Censurar las ideas de los demás, que yo siga sabiendo, son principios de las DICTADURAS y no de un Estado Democrático de Derecho. Claro, que yo sepa…

El otro día en clase se nos abrió un debate interno en el que tanto mis amigos como yo estábamos de acuerdo: existe una gran diferencia entre ser “políticamente correcto” y callar por el miedo “a”, y por supuesto, existe una gran diferente entre “recomendar” y censurar…

Mi profesor de Comunicación y Atención al Cliente nos comenta una y otra vez, que hay tres temas de los que no se debería hablar en RRSS: Política, religión o sexo. Sin embargo, en los últimos tiempos he observado que según sea la persona con la que hables, hay ciertos temas de los que no se debe hablar por lo que ellos hablan de “mala publicidad” o “por el bien común”. CENSURA?

Después de tratar durante un mes las RRSS en clase, el balance sobre qué se puede decir o no en un medio público es bastante desconcertante.

Si la idea de poder expresarse libremente es la de poder hablar donde quieras y cuando quieras (con educación, siempre con educación y respeto), si llega alguien a cualquier nivel (inferior, mismo o superior) y te dice que no debes hablar sobre algo o que no deberías decir algo, la recomendación se convierte en una censura-particular que a mi, personalmente, no termina de convencerme. En realidad, me recuerda más bien a cubrir ciertos problemas con un mutismo que ni tiene sentido ni sirve como solución de nada.

Es como cuando en las películas extranjeras una multinacional que ha cometido un terrible delito paga por él (dinero, se sobreentiende) en el acuerdo de antes del juicio. No me parece ni justo ni equitativo “comprar” con dinero la deuda moral que el delito implica.

Pues aquí estamos en lo mismo… El mutismo o censura que se nos aplica en ciertos medios, es escalofriante. Triste, pero cierto.

En mi caso, ser políticamente correcta sólo me afecta en ciertas ocasiones. No me importa la presión, prefiero ser conocida por expresar mis ideas de forma convincente (siempre con educación y respeto si el otro lo merece, claro está) que callar de cara a la galería y criticar por la espalda a diestro y siniestro ayudando a crear una imagen de ocultismo sin sentido.

Deberíamos dejar de expresarnos libremente por el “qué dirán”? o deberíamos seguir hablando de lo que nos pasa sin pensar en las “terroríficas consecuencias” que nos acechan…?

No sé… últimamente estoy empezando a perder la fe en todo aquello en lo que creía ciegamente desde hace mucho tiempo y eso si, sin duda, es algo que sí me parece terrorífico y escalofriante. No creen?

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s