Asiento Contable: Deudores.

Durante las últimas semanas, hemos estado hablando de las cuentas de clientes, proveedores y acreedores por prestaciones de servicios como aquellos que nos compran o venden productos o servicios relacionados con nuestra actividad.

Hoy os traigo una cuenta dentro de las del Grupo 4 que suele traer un poco de controversia a la hora de saber dónde ubicarla: Los Deudores.

Cuando comencé en esto de la contabilidad hace ya unos años, pensaba que igual que en las cuentas de proveedores y acreedores por prestaciones de servicios la diferencia estaba en si comprábamos productos o contratábamos servicios a prestar, las cuentas de clientes eran para aquellos que nos compraban productos y las de deudores para aquellos a los que ofrecemos servicios. Sí, mi inocencia contable me hizo llegar a dicha conclusión y al ser una cuenta (la cuenta de deudores) poco usada no fui sacada del error hasta bastante tiempo después.

Por ello, hoy os traigo una leve explicación de lo que significa la cuenta de deudores y cómo podemos darle uso en nuestra contabilidad.

Bajo el nombre de deudores se engloban los “créditos con compradores de servicios que no tienen la condición estricta de clientes y con otros deudores de tráfico no incluidos en otras cuentas de este grupo”; los “ingresos financieros devengados” y además ” el importe de las donaciones y legados a la explotación concedidos a la empresa, que se liquiden mediante la entrega de efectivo u otros activos financieros, excluidas las subvenciones que deben registrarse en cuentas del subgrupo 47″.

Resumiendo, que serán deudores aquellos “clientes” a los que les vendamos pero que no se pueden considerar como tales, por lo que revisando la entrada que hicimos hace unas semanas sobre clientes obtendremos que podremos identificar como deudores a aquellos que nos compren o a quienes prestemos servicios que no entren dentro del grupo 3 (existencias) y además, no pertenezca a nuestra actividad principal o habitual; a aquellos de los cuales recibamos un ingreso financiero devengado y además, los ingresos que reciba la empresa por la concesión de una subvención de explotación no oficial, como puede ser el caso de la cesión a otra empresa o un tercero del derecho de uso de una patente propia.

Además, tendremos en cuenta que la contrapartida del ingreso ya no será a la subcuenta 70 sino a la subcuenta 75 (Otros Ingresos de gestión) puesto que no hablamos de nuestra actividad principal y/o habitual sino de algo puntual o que corresponde con otro tipo de actividad que no sea la principal, o a la cuenta 762 por los ingresos por créditos o a la subcuenta 74 si es por donaciones, subvenciones, legados, etc…

Hasta aquí todo muy claro, ¿verdad? Pues NO. En realidad, como ya os comenté en el post de los clientes, si preguntas a algunos contables te dirán que la cuenta Deudores se utiliza más bien para el tema de las donaciones y legados a la explotación y que tanto para uno como para otros se utilizará Clientes, así que, ante la duda, siempre es mejor utilizar la cuenta de Clientes que la de Deudores cuando hablamos de una venta o prestación de servicios habitual; poner como contrapartida de las cuentas del subgrupo 75 las del 44 y no las del 43; si hablamos de subvenciones, donaciones y legados usaremos las subcuentas 74 y que debemos siempre revisar bien que nuestro supuesto “deudor” no pertenece a las cuentas del subgrupo 47.

Os voy a poner unos ejemplos sencillos, por si os encontráis con estos casos algún día, sin embargo, deciros que podríais perfectamente cambiar estos deudores por clientes en vuestra contabilidad y no pasaría nada.

  • Si tenemos una empresa que vende herramientas y le afilamos a “Juan” sus tijeras de podar, Juan sería nuestro Deudor.
    • ¿Por qué? Por que nosotros vendemos herramientas, nuestra actividad habitual y principal es esa y no la de afiladores.
  • Si tenemos una panadería y vendemos a “Pepe” 15 sacos de sal para su restaurante . Pepe es nuestro deudor.
    • ¿Por qué? Por que vendemos pan, bollos, pasteles… Hasta puede ser que vendamos harina al por menor a nuestros clientes, pero no tenemos un comercio mayorista de sal, ni entra dentro de nuestra actividad principal y habitual.
  • Si tenemos una empresa familiar que cosecha sus tierras cada año y vende a “Confituras Galindo” azúcar, Confituras Galindo sería nuestro deudor.
    • ¿Por qué? Por que no producimos ni vendemos azúcar al por mayor ni al por menor, sencillamente le hemos vendido un producto que necesitaba como algo puntual, pero ni está dentro de nuestra actividad principal ni es habitual en las ventas de nuestra empresa.

Por lo tanto, el asiento contable de la venta a clientes en territorio español y con IVA aplicable será:

NOTA: Como cuenta general he puesto como contrapartida la cuenta 759 pero cualquiera de las que abarca el subgrupo 75 podrían utilizarse en su lugar si hablamos de prestaciones de servicios o las del subgrupo 74, en el caso de subvenciones, donaciones y legados.

Como comenté en post anteriores, es recomendable que cuando realizamos una transacción de cualquier tipo registremos en el asiento contable correspondiente la persona física o jurídica a la que correspondería la deuda o el derecho y luego complementarlo con un asiento de pago o cobro.

Por último, tan sólo hacer hincapié en que al anotar la cuenta de deudores tendríamos una obligación de cobro hacia estos y por lo tanto, si al final del ejercicio estos apareciesen en nuestro balance, lo harían en el activo corriente (o circulante), en la parte del realizable.

Espero que este post os haya servido y por supuesto, si tenéis alguna duda, podéis dejarme un comentario y estaré encantada de contestaros o incluso haceros un nuevo post al respecto, mientras tanto…

¡Nos vemos en el siguiente post, te espero!

Asiento Contable: Acreedores por prestaciones de servicios.

Como comentábamos hace unas pocas semanas, uno de los subgrupos más importantes dentro del grupo 4 es la cuenta de proveedores. Hoy vamos a ver otra de las cuentas más importantes en lo que a gastos se refiere: la cuenta de acreedores por prestaciones de servicios.

Bajo el nombre de acreedores por prestaciones de servicios se engloban aquellos “suministradores de servicios que no tienen la condición estricta de proveedores”, o lo que es lo mismo, aquellos que te suministran los gastos que no pueden considerarse como existencias del grupo 3 y que pertenecerán, por lo tanto, a los gastos correspondientes del subgrupo 62. Vamos a verlo con unos ejemplos muy sencillos:

  • Tenemos una empresa que vende herramientas y nos llega la factura de la luz, la compañía eléctrica es nuestro acreedor por prestaciones de servicios.
  • Tenemos una panadería y nos llega la factura de la gestoría que nos lleva la contabilidad. Dicha gestoría será nuestro acreedor por prestaciones de servicios.
  • La empresa familiar cosecha sus tierras cada año y contrata una empresa de transportes para que envíe una serie de pedidos a sus clientes. Dicha empresa sería su acreedor por prestaciones de servicios.

Como comenté en post anteriores, es recomendable que cuando realizamos una transacción de cualquier tipo registremos en el asiento contable correspondiente la persona física o jurídica a la que correspondería la deuda o el derecho y luego complementarlo con un asiento de pago o cobro como los siguientes (IVA incluido en la operación):

Cabe destacar que el PGC nos dice que también se da el caso de usar la cuenta de acreedores “en su caso, para reflejar el gasto financiero devengado, con cargo, generalmente, a la cuenta 662”, pero eso lo veremos (por los múltiples casos que se pueden dar) más adelante.

Por último tan sólo hacer hincapié en que al anotar la cuenta de acreedores por prestaciones de servicios tendríamos una obligación de pago hacia éstos y por lo tanto, si al final del ejercicio estos apareciesen en nuestro balance, lo harían en el pasivo corriente (o circulante).

Espero que este post os haya servido y por supuesto, si tenéis alguna duda, podéis dejarme un comentario y estaré encantada de contestaros o incluso haceros un nuevo post al respecto, mientras tanto…

¡Nos vemos en el siguiente post, te espero!

Asiento Contable: Clientes.

Hace dos semanas comenzábamos con un nuevo grupo, concretamente el 4: Acreedores y deudores por operaciones comerciales. Dentro de este grupo veíamos uno de los subgrupos junto al de clientes que más juego dan en el proceso contable, la cuenta de proveedores.

Bajo el nombre de clientes se engloban los “créditos con compradores de mercaderías y de los demás bienes definidos en el grupo 3 (existencias), así como con los usuarios de los servicios prestados por la empresa, siempre que constituyan una actividad principal”.

Voy a permitirme hacer un inciso importante para aclarar ciertos aspectos de la contabilidad respecto a las cuentas clientes – deudores. Siempre que lo que vendamos sean productos o prestemos servicios de la actividad principal y/o habitual de nuestra empresa hablaremos de Clientes, sin embargo, cuando lo que prestemos o vendamos no pertenezca a la actividad principal y/o habitual de nuestra empresa, hablaremos de Deudores. Sin embargo, si preguntas a algunos contables te dirán que la cuenta Deudores se utiliza para otros tipos de asientos y que tanto para uno como para otros se utilizará Clientes, así que, ante la duda, siempre es mejor utilizar la cuenta de Clientes que la de Deudores.

Vamos a verlo con unos ejemplos muy sencillos:

  • Tenemos una empresa que vende herramientas y “Juan” nos compra un martillo. Juan es nuestro cliente.
  • Tenemos una panadería y vendemos a “Pepe” 15 barras de pan. Pepe es nuestro cliente.
  • La empresa familiar cosecha sus tierras cada año y vende a “Confituras Galindo” naranjas para su actividad (hacer mermeladas y confituras). Confituras Galindo sería su cliente.
  • Somos una asesoría y prestamos el servicio de contabilidad a “Industrias Ramírez”, Industrias Ramírez es nuestro Cliente (porque nuestra actividad principal y/o habitual es dicho servicio).

Por lo tanto, el asiento contable de la venta a clientes en territorio español y con IVA aplicable será:

clientes-430

Como comenté en post anteriores, es recomendable que cuando realizamos una transacción de cualquier tipo registremos en el asiento contable correspondiente la persona física o jurídica a la que correspondería la deuda o el derecho y luego complementarlo con un asiento de pago o cobro.

Por último, tan sólo hacer hincapié en que al anotar la cuenta de clientes tendríamos una obligación de cobro hacia estos y por lo tanto, si al final del ejercicio estos apareciesen en nuestro balance, lo harían en el activo corriente (o circulante), en la parte del realizable.

Espero que este post os haya servido y por supuesto, si tenéis alguna duda, podéis dejarme un comentario y estaré encantada de contestaros o incluso haceros un nuevo post al respecto, mientras tanto…

¡Nos vemos en el siguiente post, te espero!

Asiento Contable: Proveedores: facturas pendientes de recibir o de formalizar.

Así como la semana pasada veíamos el asiento contable que aplicábamos al realizar una compra a un proveedor, esta semana vamos a trabajar con una subcuenta dentro de la cuenta Proveedores (400). La cuenta es la 4009: proveedores, facturas pendientes de recibir o de formalizar.

Tanto si trabajas en una empresa como contable, tienes tu propia empresa y realizas la contabilidad tú mismo o trabajas para otras empresas; a veces realizamos el pago al proveedor sin tener el documento que justifica dicha operación. Otras veces, lo que suele ocurrir es que el proveedor nos remite el albarán o la nota de pedido de forma provisional, pero la factura no llega hasta mucho después del cierre del trimestre o del ejercicio.

Para ello y siempre que nos encontremos con la compra a un proveedor (ver casos en los que se considera compra a un proveedor aquí) podemos usar la cuenta 4009 de forma provisional, la cual una vez nos llegue la factura real, anularemos y ajustaremos de la siguiente manera:

proveedores-ptes-recibir-4009

En este primer asiento vemos cómo contabilizar el gasto de la factura hacia la cuenta provisional, pero sin contabilizar el IVA ya que este se debe contabilizar una vez que recibamos la factura.

Una vez que nos llegue la factura, contabilizaremos el IVA Soportado de la misma, anularemos la cuenta provisional y realizaremos el apunte correspondiente a la cuenta de proveedores correcta.

proveedores-ptes-recibir-4009

¿Cuándo realizar éste tipo de asiento?

Si sabemos que las facturas nos llegarán con retraso pero antes del cierre, una opción más sencilla sería la de contabilizar la factura como si la hubiéramos recibido sin más. Sin embargo, como hemos comentado con anterioridad, si no tenemos la certeza de recibirlas antes del cierre, lo mejor es contabilizarlas de forma provisional para imputarnos el gasto en el ejercicio que corresponda y luego reajustar el asiento correspondiente cuando se reciban.

Espero que este post os haya servido y por supuesto, si tenéis alguna duda, podéis dejarme un comentario y estaré encantada de contestaros o incluso haceros un nuevo post al respecto, mientras tanto…

Nos vemos en el siguiente post, te espero!

Asiento Contable: Proveedores.

Comenzamos con un nuevo grupo, concretamente el 4: Acreedores y deudores por operaciones comerciales. Dentro de éste grupo se encuentra uno de los subgrupos más importantes de la contabilidad, la cuenta de proveedores.

Bajo el nombre de proveedores se engloban aquellos suministradores de productos utilizados en el proceso productivo o para la venta directa sin transformación, o lo que es lo mismo, aquellos que te suministran las existencias del grupo 3; pero como siempre, vamos a verlo con unos ejemplos muy sencillos:

  • Tenemos una empresa que vende herramientas y compramos a “Juan” 15 martillos. Juan es nuestro proveedor.
  • Tenemos una panadería y compramos a “Pepe” 15 sacos de harina. Pepe es nuestro proveedor.
  • La empresa familiar cosecha sus tierras cada año y compra en “Floristería Galindo” semillas para plantar. Floristería Galindo sería su proveedor.

Tanto los martillos, la harina como las semillas son productos que contabilizaríamos en las cuentas del grupo 3, en existencias. Por lo tanto, aquellos que nos los suministren serán nuestros proveedores.

Vamos ahora con un par de ejemplos, esta vez de lo que no podríamos catalogar como proveedores:

  • Imaginemos que en vez de comprar 15 martillos, compramos una máquina registradora para la tienda, ésta sería un bien de inversión y aparecería, en principio, en el grupo 2 (Más adelante especificaremos si entraría o no en el grupo 2 según el tipo de empresa, pero de momento para hacerlo más sencillo dejémoslo así) por lo tanto no hablaríamos de un proveedor sino de un proveedor de inmovilizado a largo o corto plazo, por lo que estaríamos hablando de las cuentas del grupo 1 o 5.
  • Imaginemos de nuevo, que en vez de comprar harina, contratamos la luz con una empresa energética, ya no hablaríamos de un proveedor, sino de un acreedor por prestaciones de servicios (410).

Como comenté en post anteriores, es recomendable que cuando realizamos una transacción de cualquier tipo registremos en el asiento contable correspondiente la persona física o jurídica a la que correspondería la deuda o el derecho y luego complementarlo con un asiento de pago o cobro como los siguientes:

proveedores-400

Por último tan sólo hacer hincapié en que al anotar la cuenta de proveedores tendríamos una obligación de pago hacia éstos y por lo tanto, si al final del ejercicio estos apareciesen en nuestro balance, lo harían en el pasivo corriente (o circulante).

Espero que este post os haya servido y por supuesto, si tenéis alguna duda, podéis dejarme un comentario y estaré encantada de contestaros o incluso haceros un nuevo post al respecto, mientras tanto…

Nos vemos en el siguiente post, te espero!

Asiento Contable: Prestaciones de servicios.

Y volvemos con otro asiento de ventas, esta vez las facturas que emitimos por las prestaciones de servicios que hacemos, no por la venta de productos. Es importante destacar que la cuenta 705 siempre se referirá a las prestaciones que entran dentro de nuestra actividad principal y habitual.

El asiento contable de prestación de servicios en territorio español y con IVA aplicable será:

prestaciones-de-servicios-705

Así mismo, como siempre, no anotamos directamente su pago por banco o caja sino que usamos la cuenta correspondiente para dejar constancia en nuestra contabilidad de a quién le hemos realizado la prestación de servicio, aunque haya sido en efectivo. Después podremos realizar el asiento aclaratorio de cuándo y por qué vía hemos cobrado dicha venta (lo veremos próximamente).

En el caso de que le apliquemos al cliente descuentos dentro de la factura estos serán contabilizados como un menor valor de la prestación de servicios. Respecto a los gastos dentro de factura como los portes, los veremos más adelante, ya que éstos corresponden a una cuenta aparte que no entra dentro de las señaladas arriba (es un poco más complicado que en las ventas, por eso he preferido dejarlas para un post completo).

Tanto las prestaciones de servicios intracomunitarias, las que llevan IGIC, las de Ceuta y Melilla, así como las realizadas a países fuera de la Unión Europea las veremos en un post aparte por ser un poquito más complejas, por lo que os las dejo en suspense para próximos post (ciertamente no son muy difíciles sólo hay que saber quién es quién y qué papel juega en cada parte del proceso).

Espero que este post os haya servido y por supuesto, si tenéis alguna duda, podéis dejarme un comentario y estaré encantada de contestaros o incluso haceros un nuevo post al respecto, mientras tanto…

¡Nos vemos en el siguiente post, te espero!

Asiento Contable: Trabajos realizados por otras empresas.

Y volvemos con otro asiento de compras, esta vez las facturas que nos llegan por los trabajos que otras empresas nos han realizado. La cuenta 607 está incluida dentro del grupo 6 del Plan General de Contabilidad, pero tiene una particularidad, no es una compra (aunque esté dentro de ellas) ni es un gasto, sino más bien una mezcla de ambos.

La definición es la siguiente:

“Trabajos que, formando parte del proceso de produccion propia, se encargen a otras empresas.”

¿Complicado? Veréis que cuando os ponga unos pocos ejemplos se os hace mucho más fácil:

  • Tenemos una constructora pero necesitamos una máquina concreta (una excavadora, por ejemplo) que nos ofrezca un servicio del que nosotros no disponemos pero que es necesario para terminar nuestra obra.
  • Tenemos una empresa que vende uniformes pero no imprimimos los logos de las empresas que nos compran dichos uniformes sino que los enviamos a una imprenta para que lo haga por nosotros.
  • Tenemos una empresa que vende electrodomésticos pero para la puesta en marcha de los mismos contratamos a uno o varios profesionales ajenos a nuestra empresa, etc…

Y si os digo que es a lo que todos llamamos Subcontratación, ¿os suena?. Eso si, debe ser dentro del proceso de producción o del proceso de desarrollo de un servicio (por ejemplo, la contratación de una empresa de limpieza para nuestra oficina o local no sería una cuenta 607 sino una 629).

Y ahora vamos con el asiento contable básico siempre que paguemos IVA en el mismo:

trabajos-otras-empresas-607

Como podéis ver, la cuenta 607 es mucho más sencilla de lo que parece, tan sólo hay que asignárla dentro del proceso de creación de nuestros productos y servicios.

Nos vemos en el siguiente post, te espero!

Asiento Contable: Ventas.

Si la semana pasada veíamos las compras en su más alto apogeo, esta semana nos vamos a centrar en el otro lado de la balanza o lo que es lo mismo: Las ventas. Como ya os comenté, vamos a comenzar por los asientos más sencillos y así que esta semana nos enfocaremos  sólo en las cuentas de ventas (700-704).

Cuando hablamos de ventas, podemos encontrarnos (entre muchas otras) con las siguientes situaciones:

  • Que tengamos una papelería y vendamos bolígrafos.
  • Que tengamos una sastrería y vendamos camisas confeccionadas por nosotros.
  • Que tengamos una fábrica de calzado y vendamos plantillas o tacones.
  • Que tengamos una carpintería y vendamos las virutas que se crean al trabajar la madera.
  • Que tengamos una empresa de distribución de fruta y vendamos los envases o embalajes donde van dichos productos.

En todos los casos, hablamos de ventas por lo que nos referiremos a una cuenta 700. Ahora, ya depende del volumen de materiales que manejemos o de lo específicos que queramos ser a la hora de llevar nuestra contabilidad, si dividimos o no dichos materiales en las 5 cuentas predestinadas para ello. Desde aquí deciros que si metéis todo en la cuenta 700 no va a pasar nada, está claro que si existen varias cuentas es por un motivo, pero es totalmente válido meterlo todo en la cuenta 700, sobre todo si manejamos poca mercancía o el surtido no es muy grande o voluminoso.

De todas formas, para que podáis entenderlo un poco mejor:

Si hablamos de una cuenta 700 nos referiríamos a mercaderías, o lo que es lo mismo, aquello que compramos para venderlo sin modificarlo ni cambiarlo, por ejemplo los bolígrafos.

Si hablamos de una cuenta 701 nos referiríamos a productos terminados, o lo que es lo mismo, materiales que hemos transformado nosotros mismos y que están en el último paso del proceso de producción, como las camisas.

Si hablamos de una cuenta 702 nos referiríamos a productos semiterminados, o lo que es lo mismo, materiales que hemos transformado nosotros mismos pero que no están en el último paso del proceso de producción sino que necesitan algún proceso más antes de considerarse acabados, como las plantillas o los tacones del calzado.

Si hablamos de una cuenta 703 nos referiríamos a subproductos y/o residuos, o lo que es lo mismo, materiales que nos sobran de nuestra producción, que nosotros no usamos en ella pero que a otros si puede servirles para la suya o para cualquier otro tipo de actividad, como las virutas de la madera en el caso de la carpintería.

Por último, si hablamos de una cuenta 704 nos referiríamos a los envases y embalajes que acompañan a nuestros productos, os he puesto el ejemplo de las cajas de fruta, ya sean de plástico o madera, algunos clientes las compran en ocasiones para exponer o para uso propio, pero no son productos que nosotros vendamos como parte de nuestra actividad (normalmente se los compramos a un proveedor).

Los asientos correspondientes serían bastante sencillos siempre que vendamos dentro del territorio español y tengamos que cobrar IVA en nuestra factura.

ventas-700a

ventas-700b

Si os fijáis he anotado el “derecho” a cargo del cliente (siempre al cliente) y no lo he cobrado por banco o caja. Es muy recomendable que dejemos constancia en nuestra contabilidad de a quién le hemos realizado la venta, aunque haya sido en efectivo. Después podremos realizar el asiento aclaratorio de cuándo y por qué vía hemos cobrado dicha venta (lo veremos próximamente).

En el caso de que le apliquemos al cliente descuentos dentro de la factura estos serán contabilizados como un menor valor de las ventas. Respecto a los gastos dentro de factura como los portes, los veremos más adelante, ya que éstos corresponden a una cuenta aparte que no entra dentro de las señaladas arriba (es un poco más complicado que en las compras, por eso he preferido dejarlas para un post completo).

Tanto las ventas intracomunitarias, las que llevan IGIC, las de Ceuta y Melilla, así como las exportaciones las veremos en un post aparte por ser un poquito más complejas, por lo que os las dejo en suspense para próximos post (ciertamente no son muy difíciles sólo hay que saber quién es quién y qué papel juega en cada parte del proceso).

Espero que este post os haya servido y por supuesto, si tenéis alguna duda, podéis dejarme un comentario y estaré encantada de contestaros o incluso haceros un nuevo post al respecto, mientras tanto…

Nos vemos en el siguiente post, te espero!

Asiento Contable: Compras.

Como os comentaba la semana pasada en el post de presentación, vamos a comenzar poco a poco y por supuesto, por los asientos más sencillos y uno de ellos es el de la compra de materiales para nuestra empresa.

Cuando hablamos de compra de materiales, podemos encontrarnos (entre muchas otras) con las siguientes situaciones:

  • Que tengamos una papelería y compremos bolígrafos para vender.
  • Que tengamos una sastrería y compremos botones para las camisas que confeccionamos y vendemos.
  • Que tengamos una carpintería y compremos madera para hacer estanterías.

En todos los casos, hablamos de compras por lo que nos referiremos a una cuenta 600. Ahora, ya depende del volumen de materiales que manejemos o de lo específicos que queramos ser a la hora de llevar nuestra contabilidad, si dividimos o no dichos materiales en las 3 cuentas predestinadas para ellos. Desde aquí deciros que si metéis todo en la cuenta 600 no va a pasar nada, está claro que si existen varias cuentas es por un motivo, pero es totalmente válido meterlo todo en la cuenta 600, sobre todo si manejamos poca mercancía o el surtido no es muy grande o voluminoso.

De todas formas, para que podáis entenderlo un poco mejor:

Si hablamos de una cuenta 600 nos referiríamos a mercaderías, o lo que es lo mismo, aquello que compramos para venderlo sin modificarlo ni cambiarlo, por ejemplo los bolígrafos.

Si hablamos de una cuenta 601 nos referiríamos a materias primas, o lo que es lo mismo, materiales que vamos a transformar o a usar en la formación o creación de algo, como la madera.

Si hablamos de una cuenta 602 nos referiríamos a otros aprovisionamientos, que son materiales que usamos en la producción pero que no fabricamos nosotros o que no están implícitos en el producto final pero son imprescindibles para su terminación, por ejemplo los botones.

Los asientos correspondientes serían bastante sencillos siempre que compremos dentro del territorio español y tengamos que pagar IVA en nuestra factura.

compras-600

 

Si os fijáis he anotado la “deuda” a cargo del proveedor (siempre al proveedor) y no la he pagado por banco o caja. Es muy recomendable que dejemos constancia en nuestra contabilidad de a quién le hemos realizado la compra, aunque haya sido en efectivo. Después podremos realizar el asiento aclaratorio de cuándo y por qué vía hemos pagado dicha compra (lo veremos próximamente).

En el caso de que tengamos gastos dentro de la factura (como por ejemplo los transportes (también reconocidos en factura a menudo como portes), estos se añadirán a la cuenta 600 como un mayor valor de las compras. Lo mismo para los descuentos, todos los descuentos dentro de factura serán contabilizados como un menor valor de las compras.

Tanto las compras intracomunitarias, las que llevan IGIC, las de Ceuta y Melilla, así como las importaciones las veremos en un post aparte por ser un poquito más complejas, por lo que os las dejo en suspense para próximos post (ciertamente no son muy difíciles sólo hay que saber quién es quién y qué papel juega en cada parte del proceso).

Espero que este post os haya servido y por supuesto, si tenéis alguna duda, podéis dejarme un comentario y estaré encantada de contestaros o incluso haceros un nuevo post al respecto, mientras tanto…

Nos vemos en el siguiente post, te espero!

Nueva sección: Asientos Contables.

Comenzamos una nueva serie de post sobre asesoramiento contable. Y vamos a empezar por el principio, desde lo más sencillo hasta lo más difícil, como debe ser! La idea de estos post surge al recordar lo difícil que fue encontrar asientos explicados de forma “coloquial” y sencilla cuando una empezaba a estudiar contabilidad allá por el año 2009. Ahora es mucho más fácil, pero a menudo me sigue ocurriendo algo parecido: las explicaciones son demasiado complejas.

En mi trabajo, algunos clientes (Asesoramos y Gestionamos empresas a nivel laboral, fiscal, contable y realizamos procedimientos con diferentes entidades ya sean públicas o privadas) realizan una pequeña contabilidad interna que nos hacen llegar para que les realicemos las correspondientes liquidaciones con el organismo público correspondiente.

Y como suele ser habitual en muchos casos fallan en cosas “tontas”. Compras que no son precisamente de mercaderías, prestaciones de servicios que en realidad son trabajos realizados por terceros, alquileres de maquinaria que en realidad son otros gastos y no alquileres como tal… Y suma y sigue!

Pero tengo que decir en su favor que, desgraciadamente, existe un nulo conocimiento sobre temática empresarial en la mayoría de las empresas españolas y que es muy difícil pedirle a un/a empresario/a que sepa de contabilidad y/o fiscalidad cuando lo único que conoce es su propio oficio ( y como mucho…)

Afortunadamente, nuestro Asesor Fiscal y Contable es un máquina y consigue con mucha paciencia explicarles a nuestros clientes los motivos por los que hay ciertos matices  (en la mayoría de casos, nuestros clientes son pequeñas y medianas empresas) que deben seguirse a la hora de llevar la contabilidad de una empresa.

A partir de la próxima semana comenzaremos desde lo más sencillo hasta llegar a asientos más complejos, eso sí, siempre explicados con ejemplos sencillos y cotidianos. Si quieres aprender sobre contabilidad básica y cotidiana de una empresa, te espero todos los lunes a partir de las 8 am (hora península española)!

Nos vemos en el siguiente post, te espero!